"Porque caminante hace camino al andar, pero la fecilicidad no tiene camino hacia atrás."
Sobre mí
Salgo mirando hacia un lado porque de frente siempre salgo mal.
Lo demás lo puedes encontrar en mis obras.
Mis libros son cortos, de hecho el tercero es un breve relato.

No me vencerá, mamá.
Microrrelato de sentimientos encontrados.

Que hoy nunca sea como ayer.
Mi primer libro es una novela histórica-ficticia ambientada en Munich durante la segunda guerra mundial. Si te gusta "La lista de Schindler" , algunos dicen que está basada en el Gran Bauman.

Entrar para salir
Mi segundo libro combina la prosa y el verso para mostrar el viaje personal más importante de mi vida.

Almas
La película "Soul" de Pixar está basada en este pequeño relato.
Mis poemas son más numerosos, pero tiene trampa, se escriben más rápido.
Honesto
Tenemos la obligación moral
de ser honestos con nosotros mismos.
Qué nos gusta, qué no nos gusta.
A quién queremos, a quién no queremos.
Quienes somos, y quién no somos.
Porque si uno se miente así mismo,
cae en el pozo del engaño,
ese pozo que te lleva a un lugar extraño,
que te lleva a trabajar en algo que detestas,
que te lleva a estar con quién no quieres,
y que te lleva a ser otra persona.
Tienes la obligación moral
de dejar de engañarte, de dejar de fingir,
porque ese es el único camino
que algún día te conducirá a querer,
que algún día te conducirá a amar,
que algún día te llevará a vivir.
Tiempo
Puedes dejar o ser.
Puedes querer o empezar.
Puedes rendirte o acabar,
pero el tiempo no perdona.
Puedes llorar o reír.
Puedes amar u odiar.
Puedes dar o pedir,
pero el tiempo no perdona.
Puedes conseguir o tener.
Puedes callar o hablar.
Puedes quedarte o buscar,
pero el tiempo no perdona.
Puedes mirar o sentir.
Puedes soñar o lograr,
pero debes pararte a vivir,
porque el tiempo no perdona.
Retorno
Los malos momentos siempre vuelven,
dejando un rastro de dolor insoportable
pero los malos momentos también se van,
para que el viento te ofrezca su brisa amable.
En esos amargos días sé libre para llorar,
sé libre para gritar, sé libre para huir lejos.
Sé libre para sufrir lo que tenga que venir,
pero sé fuerte para poder mirarte al espejo
en el día en que la tormenta amaine
y ver que has logrado aguantar y seguir.
Porque los días buenos siempre vuelven,
y si en la tempestad conseguiste aguantar,
el orgullo te dará más fuerzas para vivir,
te dará más fuerzas para sentir
y te dará más fuerzas para olvidar.
Al final del camino ya no habrá un alguien,
ya no habrá un por qué ni un no entiendo,
ya no habrá un lamento o una vieja esperanza,
ya no habrá un pasado lleno de lamentos.
Al final del camino habrá una nueva persona,
Pero no a tu lado, si no en tus adentros.
Una nueva persona que lo habrá conseguido,
habrá juntado los pedazos rotos,
habrá mirado a los ojos del mismo diablo
para decirle que ya no le tiene miedo,
porque no existe una mayor fortaleza
como la que consigues afrontando el dolor,
como la que consigues cuando todo lo has perdido,
y a pesar de ello seguiste hacia delante,
y a pesar de ello borraste aquel color
que un día nubló tu felicidad interna.
Magia
Y mírame aquí al borde de la cama
pensando en las verdades que nunca muestro
bañado en lágrimas de sufrimiento
guardado en secreto tras mi alma
mientras que la fuerza me deja cada vez más débil
y nubla mis esperanzas de futuro
pues en la dura realidad no hay nada mas oscuro
que parecer por fuera un mar en calma
y ser por dentro un mar muerto.
Flecos de alegría van surgiendo
en el día a día tras el juicio final
pero la verdad la conozco en mi adentro
una verdad con veneno mortal
pues sé que para poder seguir viviendo,
o me despierto de tan larga pesadilla,
o empiezo a no mirar al pasado jamás,
porque caminante hace camino al andar
pero la felicidad no tiene camino hacia atrás.
Veintiocho
Y de repente, silencio absoluto.
las personas van despareciendo de una en una,
hasta que la sala queda vacía.
los recuerdos empiezan a ocupar las butacas,
los sentimienros empiezan a ocupar el corazón,
un corazón dañado, vacío, solo.
Lo que un día estuvo repleto de amor,
hoy se encuentra inundado por un mar de lágrimas.
Lágrimas que no llueven y se estancan,
lágrimas que quieren salir a la orden del grito final,
un grito que nunca llega.
Das un paso a la derecha y eres feliz,
das uno a la izquierda y no te queda nada.
El niño que antaño existía vuelve a la memoria,
resguardando tras de sí a la muerte,
esa muerte que en su día fue toda tu vida,
escondida tras una sonrisa y un pelo rubio.
Esa muerte que cuando menos lo esperas,
saca a relucir su daga envuelta en besos,
envuelta en cálidos recuerdos.
Como dijera un sabio, con los pies fríos no se piensa bien,
y como digo yo, sólo se piensa con los pies fríos,
porque cuando los tienes calientes significa que eres feliz.
Que fue lo que pasó para que un día terminara,
lo más bonito que te ha pasado en la vida,
y que ahora sabes que se marchó,
llevándose consigo cada resquicio de tu ser,
para no volver jamás.
Toda una vida detrás del telón,
para nunca haber asomado la cabeza,
por ese estúpido miedo que define al espectador
que no le permite ser el actor que lleva dentro.
Pero hoy ha llegado el día en que todo morirá.
Morirá el dolor.
Morirá el llanto.
Morirá la oscuridad.
Y nacerá la persona que hará temblar los cimientos del mundo
tan fuerte como tiemblan en su interior.
Hoy es el dia,
asique coge aire y saca pecho,
porque el grito va a sacar las lágrimas,
y va a abrir el telón.
Lluvia
Empieza a llover,
miles de gotas empiezan a caer,
cada una de ellas libre, independiente.
Juntas forman la lluvia, cayendo en lugares distintos,
recovecos lejanos unos de otros,
pero si caen todas en el sitio adecuado,
pueden formar un océano.
Si a las gotas las llamamos coincidencias,
y al océano lo llamamos amor,
podría decir que menos mal que llovió aquel día,
y menos mal que las coincidencias cayeron juntas,
y menos mal que se formó un océano,
un océano que está leyendo este poema ahora mismo,
un océano metido en el cuerpo de una preciosa chica,
un océano que como he dicho, bien podría llamarse amor.
Culpable
Vuelvo a despertar con esa caída,
y observo el sueño que yace en la cama,
sin poder volver atrás en la historia,
sin poder volver a aquella calma,
hasta que la luz se vuelva orilla
y las sábanas se conviertan en alma.
Seré lo que de niño soñaba
o seré lo que el mundo me indica
pero siempre con la infancia salvada
por la nostalgia que el dolor me medica.
Los ojos del mañana me observan
esperando que encuentre una respuesta
pero las piedras de la vida me demuestran
que uno no se define por lo que piensan
sino por el dolor que el pasado siembra.
Brilliant disguise
Sobre la calma yacen los recuerdos,
restos del paso del tiempo,
mientras en la esquina suena la melodía
que sin quererlo despierta al pensamiento.
Las ideas comienzan a brotar
y el corazón se llena de sentimiento
mientras mi cerebro trata de anotar
La mejor forma de decir lo siento.
Pero tal vez ese no sea el camino
y tal vez lleve años en mala dirección
pues a veces el recuerdo es clandestino
y sin piedad te lleva a la depresión,
por lo que miraré al pasado de forma distinta
como primer paso de aliviar mi tensión
ya que la nostalgia es un papel manchado de tinta
y siempre olvido lo que oculta el manchón.
Growin` up
Y de repente te das cuenta
de una forma amarga inimaginable
que te quedas solo en el camino
a pesar de que a muchos abriste tu puerta
y al final aprendes que el destino
contiene grutas inescrutables
de las cuales no te puedes dar la vuelta
pues la luz dejó su recuerdo asesino
cuando los tuyos dejaron de acompañarte.
La confianza se contradice a sí misma
pues se la das a quien nunca la merece
hasta que al final no te quedan más gotas
pues el grifo con el tiempo desaparece.
Aprendiendo de la vida cuando creces
que nadie merece lo que crees que aportas
pues la luz es blanca cuando cruza el prisma
el blanco frío de la luz cuando amanece.
Inmortal
Nos dimos la vuelta, espalda con espalda
y cada uno volvió a caminar
sabiendo que el adiós carecía de sentido
y sin saber bien cuál sería la siguiente parada.
Mientras yo continuaba mi camino
sin quererlo te volví a encontrar
engañándote a ti misma con la memoria destapada
sobre el sentimiento que no muere en tu alma
pues ví tus ojos enloquecer en mi mirada
una locura con la que nos dice el destino
que esa no es nuestra última parada.
Peter pan
Un piano suena y el alma comienza a volar
sube hasta que se sienta sobre las nubes
y desde ahí arriba comienza a observar
los misterios de una vida que dañan un corazón
los secretos guardados a su alrededor
las personas fingiendo amistad.
Desde arriba observa las miradas,
las sonrisas,
los ecos del pasado que no vuelven a sonar,
y desde arriba observa como las lágrimas la llaman
para que vuelva a bajar
sabiendo que no podrá volver a ser libre
hasta que el piano no vuelva a sonar.
Calma
Con el tiempo uno comprende
que la calma a veces lo es todo
y no preocuparse de ningún modo
es una lección que no enseñan,
pero si aprendes.
Con el pasado algunos sueñan
y con el futuro otros sufren
pues por miedo a vivir solos
sus instantes con lágrimas sellan
y sus fuerzas en el camino pierden.
No sé si será la suerte,
no sé si encontraré los modos,
pero al final el ánimo se ensaña
cuando los recuerdos se estrellan
y cuando el frío aliento sientes.
Cuando el reloj el final cuente
el olvido lo cubrirá todo,
y la oscuridad ocultará las estrellas,
mientras el silencio sus frases ensaya
y mientras el vacío ocupa el banco
donde espera tras de sí su muerte.
Dudas
Quiénes somos y quiénes seremos
solo el pasado y futuro saben
la respuesta a la profunda pregunta
que las noches al cielo alzan
para que el eco se guarde la verdad.
Dónde estamos y dónde estaremos
de nuestra casa guardamos la llave
del hogar que en invierno disgusta
y en verano la carretera escapa
para que septiembre devuelva la realidad.
A quién tenemos y a quién tendremos
el tiempo guarda oculta la clave
y cuando miras atrás el recuerdo asusta
pues el amor y la amistad los años matan
para que la soledad nos arroje claridad.
Pero por qué hacerse preguntas estúpidas
si al final el listo hace pero el sabio sabe
que el buen camino es el que se disfruta
y no las obligaciones que a todos atan
ya que la muerte decide por nosotros
y nosotros creemos decidir por la suerte.
A veces
A veces los intentos son errores,
y a veces los errores son aciertos
que te regalan en la vida mil momentos,
pero que se mueven según elige el viento.
A veces el camino lleva a un final perfecto,
y a veces te señala la salida equivocada,
revestida de una bonita mirada
y con un largo sendero por el desierto.
A veces sientes que el mundo se te echa encima,
y a veces ves difícil llegar a la cima,
pero en ese momento es cuando hay que pensar
si merece la pena mirar lo que hay encima.
A veces sientes que vas hacia abajo sin control,
y a veces sientes que añoras el pasado,
pero lo importante es mirar hacia el futuro
e ignorar el vacío de tu interior.
A veces miras y solo ves oscuridad,
y a veces sientes el frío de la soledad,
pero recuerda que tu vida te pertenece
y que siempre puedes cambiar tu realidad.
Parar
Para, para a pensar un momento
y no te ocultes tras un muro de lamentos,
porque nadie esperará a que te des cuenta,
que sólo tú tienes control en tus sentimientos.
Para, para a mirar al pasado
y descubre lo que algún día te ocultaste,
recuerdos que crees que olvidaste
y renacen lecciones que te han enseñado.
Para, para a sentir el viento
y prepárate para olvidarte del resto,
te darás cuenta que tu destino es como un barco
tan sólo guiado por un mar en movimiento.
Para, para a fijarte en tu persona
y podrás ver que la vida te ha engañado,
pues siempre sufre el que es abandonado,
pero siempre pierde el que abandona.
Para, para a recordar por qué sufrías
y empieza a ver lo que te emociona,
verás que tal vez no fuera su compañía,
sino el propio bienestar de tu persona.
Dolor
Duele, duele pensar en los recuerdos
de cálidos momentos acompañados
por alguien que un día te completó
y a la mañana siguiente no estuvo.
Duele sentir el esfuerzo perdido
en un tiempo que resultó no tener sentido
a pesar de las emociones guardadas
y sentimientos caídos en el olvido.
Duele pensar en el tiempo pasado
con alguien que tenía el camino terminado
mientras creías caminar a su lado
sin saber que el destino estaba escrito.
Duele, claro que duele el resentimiento
claro que duelen las mentiras y cuentos
cuando te las susurraba aquella voz única
mientras ocultaba sus verdaderos sentimientos.
Es posible que duela el daño causado,
y puede que duela afrontar el olvido
pero el tiempo te devuelve de nuevo al camino
para llegar al fin al verdadero destino.
Recaer
Pensar hacia dentro puede ser una trampa
en la que caes y el tiempo te mantiene allí,
hasta que una coincidencia te atrapa
y ves que la cadena sólo estaba en ti.
Hay momentos en los que dejas de sentir
y otros en los que no puedes dejar de sufrir
mientras te preguntas dónde encontrar el sentido
y por qué el dolor es condición de existir.
Si miras al horizonte puedes ver luces y sombras
hasta que tus ojos cerrados ven el sol caer,
y la noche te lleva a recuerdos que asombran
mientras en el pecho la angustia comienza a nacer.
Vivo en una realidad de esas que disgustan
donde la noche es larga cuando el día no aporta,
el cigarro y la cerveza me miran y me preguntan
cuántas lágrimas vale la persona que más te importa.
Fuerzas
Mirar por la ventana, y sentir el viento en la cara
inspirar aire con fuerza y darte cuenta
de que a veces parece que nada avanza
y todo cae en un pozo sin salida,
pero la vida prosigue y nunca para.
Mirar en tí mismo y sentir el alma muerta
por el adiós de la persona que más te importa
es un peso que un día consigues quitarte
y empiezas a ver el lado bueno de las cosas.
Creer en tí hará que ganes la partida,
y creer en lo que haces dará calma a tus días,
a pesar de que la caída sea larga y dolorosa
el momento del ascenso será el mejor de tu vida.
Sentarte en tu habitación y pensar un momento.
Cómo algo tan sencillo y tan mundano
puede conseguir que mires mejor en el pasado
y veas que siempre eras tú quien te ofrecía la mano.
Respira, respira profundamente hasta llenar los pulmones
que la alegría y paz empiezan a llamar a la puerta,
pues si hay algo que consigue arreglar corazones
es darte cuenta de que tus cadenas están sueltas
y que las penas del ayer pasaron a estar muertas.
Digerir
A veces los pensamientos se quitan con la mopa,
pero otras veces renacen con el frío,
para que la soledad te acompañe con la copa,
y las voces del ayer recordando ser un crío.
Creyendo leer palabras olvidadas en la sopa,
llevándote a lo más profundo del hastío,
moribundo como un armario sin la ropa
perdiéndose como un diario en el olvido.
Olvidando si estás viendo la proa o la popa,
pero recordando que no hay tripulante en el navío,
que lo aleje de aquel muro con el que topa
permitiendo que se ahogue en lo más profundo del río,
mientras sólo se salva el que más se aloca
comprobando que la vida es un juego y no un desafío,
sintiendo cómo la verdad en la noche te arropa
y entendiendo que no pude perder lo que no era mío.
Contacto
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